sábado, enero 15, 2005

Capitulo 24. El planeta de los simios.

Tras una más que ajetreada Navidad con idas y venidas entre España y Japón , seguro que para el resto de los mortales ha sido parecido, la vuelta a esta bonito país no podía ser mas placentera... A los 5 días de llegar ya ponen un puente para que la gente se desintoxique de turrones, cava, polvorones y demás viandas que han hecho mella en las tripas de todo ser viviente.

Con la llegada del frío, lo que le apetece a uno es estar en un sitio calentito y exótico, pero teniendo en cuenta que para un fin de semana irse a Tailandia o Filipinas pilla un poco lejos, el exotismo se puede encontrar en Nagano.

Seguro que os sonara porque en 1998 se celebraron los Juegos Olímpicos de invierno alli.....si, sigo afirmando lo de calentito.

Como en algún capitulo anterior he mencionado una de las tradiciones japonesas es el onsen, que no es más que meterse en una piscina de aguas termales en pelotas y estar de relajo, creo que eso en España los modernos lo llaman spa.

El exotismo lo pone que el ryokan (típico hotel japonés, todo de tatami, donde se duerme en el suelo) donde nos quedamos está en un parque natural y como hace tanto frío los monos se meten en el onsen.


Para llegar al ryokan toca subir 2 km de montaña nevada, todo muy bucólico y pastoril. Sobre todo para un tío como yo que la nieve solo la ha visto en el telediario y en los capítulos de Heidi.
Tras la ascensión se encuentra uno con el parque natural con sus monos y el tan ansiado ryokan, y es que el andar a –5 no es que sea demasiado agradable.


Una vez en el ryokan lo único que se puede hacer es o bien dormir o estarse metido en agua. Algunos, como yo, se llevan los libros para hacer que estudian para el examen de dentro de 3 días y que además los libros conozcan mundo.

Como en Japón son tan mirados por el servicio al cliente, en la habitación te dejan una yukata, una especie de albornoz, que va uno que se siente un samurai o algo parecido. Además para ir al onsen es la mar de cómodo para cambiarse rápido, con el fresquito que hace.

Para mayor ilusión del que suscribe el ryokan tenia un rotenburo (bañera en el exterior) y lo mejor de todo, encima mixto.... oooooeeeee ooooooeeeee oooooeeeeeee
Yo me frotaba las manos con la posibilidad de ver culetes de nenas japonesas....

Como mi experiencia en el onsen es muy limitada, y en un onsen mixto, todavía más, yo iba como los toreros, a la brava, salía del vestuario con todo al aire como me trajo mi madre al mundo, solo que un poco más gordo y más calvo.

Como los japoneses son tan recatados ellos salen tapaditos con su toallita sin que se les vea nada....No es tan mala idea porque el salir a –5 en pelotas y ponerse a andar hasta la bañera con el frío que hace (unos 4 metros) es una ardua tarea, y al menos con la toallita te tapas y te estas en calor.

El casos de las japonesas es peor aun, ellas también se meten en el rotenburo...pero tapadas con una toalla!!!! Así que mi gozo en un pozo, los únicos culos que vi eran lo de los maromos que estaban allí.
Lo que yo no acabo de entender es que si son tan recatadas y se meten con una toalla, normalmente blanca, cuando se moja se transparenta todo.... entonces que se metan sin nada...

El parque natural donde esta el ryokan es famoso porque los monos se meten en el onsen que tiene habilitado para ellos y parecen mas listos que las personas.
La verdad es que yo creo que eso es así, si no que me cuente alguien que pensaría si estuviera metido en una bañera de agua calentita mientras nieva y tiene a su alrededor a 30 tipos pelándose de frío haciendo fotos y con las manos moradas por el frio.
Pues eso.

Para darle más consistencia a mis teorías, los monos por la mañana se meten en el rotenburo del ryokan a socializar con los huéspedes...... todo eso sin pagar!!!! Y encima para mas burla se hacen sus cosas dentro.
Ya tengo la estrategia preparada para la próxima vez que vaya, me meto en pelotas en el rotenburo a primera hora de la mañana y empiezo a gritar y a enseñar los dientes y me alguien me dice algo les contesto que soy un mono.